Las relaciones entre un trabajador juvenil y un joven dependen en gran medida de la personalidad del maestro, quien es él como ser humano, pero también como educador y educador. Desde la personalidad del empleado juvenil o, como describiría M. Grzegorzewska (cf. Grzegorzewska, 1959, p. 16), sus correlaciones más profundas con los jóvenes están condicionadas más que en la preparación sustantiva y metódica, que se traduce en los efectos de trabajo.

